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de Newton Fabiano Soares[1]

El ABC de los Museos:
Relato y experiencias de aula

También veo un museo de grandes novedades.

Hablar sobre el Museo es siempre una tarea complicada, aún más dentro de un aula con cerca de 30 adolescentes, de los cuales la mayoría nunca visitó un museo, pero ya tienen preconceptos bien establecidos sobre el tema. Es casi inevitable no hacer una cara de extrañamiento ante el asunto. Después de todo, ese es un tema indigesto para muchas personas, pero tenía el objetivo / misión o el desafío de hacerle placentero, si no, al menos simpático para los alumnos. Superando ese primer momento de tensión entre educador y alumnos en el espacio del aula, comenzamos a debatir: ¿Qué es un museo? ¿Para que sirve? ¿Cuál es la función social de los museos? ¿Qué hacer con nuestros museos? ¿Y el patrimonio qué es?

 

• ¿Y el patrimonio qué es?

Hago la primera pregunta con la intención de introducir el tema y tratar de observar e identificar un poco del bagaje cultural de los alumnos sobre el tema. La pregunta no surte efecto, sólo caras de extrañamiento y miradas perdidas me encarando. Intentando una respuesta, busco una salida tradicional, pido a uno de los alumnos para buscar la palabra en el diccionario ... minutos después:

"PATRIMONIO, s. M. Herencia paterna; Bienes de familia dote de ordinando; (p.ext.)

cualesquiera bienes, materiales o morales, pertenecientes a un individuo

oa una institución; De propiedad. (Del lat. Patriciu.)"

(Diccionario Brasileño de la Lengua Portuguesa)

 

Repito la pregunta y los alumnos continúan mirándome de forma apática. Por suerte no estoy solo en el aula, divida la responsabilidad y la misión con otro educador[2] más experimentado. Entonces partimos hacia una didáctica alternativa, comenzamos sin que los alumnos perciban un taller del objeto. Dejamos de la mochila una camisa del Flamengo, club de fútbol de mayor hinchada en Río de Janeiro, y pedimos que los alumnos limpien el suelo con la misma. La reacción es inmediata:

“- Que eso profesor, está loco!”;

“- Pô es la camisa del mengón!”;

“- No puede, es el manto sagrado!”

Los alumnos rápidamente pasan de espectadores pasivos a participantes eufóricos. Lo más importante es que la clase pasa de la percepción de patrimonio como propiedad individual, mi camisa del Flamengo, para la idea de patrimonio colectivo, un bien importante para un grupo mayor de personas "La Manto Sagrado". Recordamos a la clase que el patrimonio está presente en la relación del hombre / sujeto con el objeto / bien cultural, es a través de esa relación que ocurre su valorización.Es decir, es el Hombre que atribuye significados al objeto / bien cultural. Después de todo "los objetos no hablan por sí mismos, pero, en realidad, hablan por nosotros, por cada uno de nosotros que los usamos y percibimos de diferentes maneras"(HORTA, 1994, p. 23).

Los alumnos / aficionados nos permiten avanzar hasta la concepción de Patrimonio Inmaterial, atribución de valores y memorias a prácticas, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas de un determinado grupo social. Los alumnos / hinchas quedaron aún más sorprendidos al saber que de hecho la hinchada Nación Rubro Negra es considerada Patrimonio Cultural Carioca por el Decreto nº 28.787 de 4 de diciembre de 2007.

Como paso siguiente, a partir de percepciones individuales sobre el patrimonio, el que recibimos, nuestra herencia, el conjunto de bienes, los derechos y las obligaciones referentes a un individuo, sumando a otros patrimonios, identificados por el grupo, empezamos a trabajar y desarrollar las nociones de construcción social e identidad cultural. ¿Cuál es su historia? ¿Quiénes son sus fundadores? ¿Qué patrimonios se pueden encontrar en su barrio? Comparamos reportajes de periódicos, por ejemplo, con artículos constitucionales. ¿Será accesible a todos? ¿Es adecuada? ¿Es actual? ¿De qué forma podemos contribuir a su mejora?

  

• ¿Qué es un museo?

Superando el primer punto, avanzamos y proponemos a la clase un debate sobre películas que trabajan nuestro segundo artículo. Explicar a los alumnos, sin negar mi formación académica en museología, que:

 

El museo es una institución permanente, sin fines de lucro,

al servicio de la sociedad y de su desarrollo, abierta al público,

que adquiere, conserva, investiga, divulga y expone, para fines de estudio, educación y ocio,

testimonios materiales e inmateriales de los pueblos y su ambiente.[3]

(Código de Ética Profesional – ICOM)


Predicando que una definición técnica no sería la mejor manera de trabajar el tema con los alumnos, continúo explicando. Podemos entender el museo a través de la definición anterior o como "lugares que nos proporcionan la más alta idea del hombre"(MALRAUX,1963. p. 12), o, como citado por Walter Benjamin, como "espacios que suscitan sueños"(WALTER, 2005. p.133). Los alumnos no se convencen con los argumentos presentados y retrucan:

-Museo es lugar de cosa vieja;

-El museo es un lugar aburrido donde no se puede hacer nada;

Para no caer en un debate sin fin, asistimos a la película "Una noche en el museo" para luego insistir en el debate. Al final de la película pregunto si los alumnos le gustaron el museo trabajado en la película. Me parece que la imagen que la clase tiene sobre los museos comienza a cambiar poco a poco y vuelvo a nuestro debate.

Los museos son espacios, como podemos percibir a través de la película, de extrañas, de conflictos, de tesoros, de novelas, de historia, de descubrimientos y de fiestas. El museo no es más que uno de los escenarios de la relación del Hombre / Sujeto con el Objeto / Bien Cultural. El museo es una de las consecuencias de la relación del Hombre / Sujeto con el Espacio / Escenario.

Recuerdo a los alumnos que una de las primeras imágenes que debemos tener de los museos es que ellos son campos de tensión, no podemos dejarnos engañar por la aparente tranquilidad existente en las salas de exposiciones. Los museos son campos multidisciplinarios orientados al trabajo con la memoria social. Tenemos que tener en mente el carácter político del proceso de construcción del discurso, realizado por los museos, acerca de una determinada memoria, la elección de sus héroes y de sus historias.

El museo, la memoria y el patrimonio, configuran campos independientes,

aunque articulados entre sí. Son arenas políticas, territorios en litigio,

lugares donde se disputa el pasado, el presente y el futuro.

Además de todas las diferenciaciones queda la ejecución de una música para bailar y,

más aún, queda el reconocimiento de que el museo,

el patrimonio y la educación configuran campos de tensión e intención.

(CHAGAS, 200?. P.3)

 

No cabría en aquel momento debatir cuál de ellos es el concepto ideal para el museo, sino reflexionar sobre su idea. El hecho es que los alumnos comenzaron a visualizar los museos como espacios, espacios que son buenos para pensar, soñar y exponer, abiertos a interacciones, a nuevas relaciones que le atribuyen imágenes a partir del intercambio del hombre con esos espacios.


• ¿Para qué sirve?


Con el objetivo de ordenar y aclarar las ideas que serían debatidas con la clase, resolvemos mejor reformular la pregunta tema a partir de otras dos cuestiones: ¿Cuál es la función del museo? ¿Y cuál es el papel del museo en la sociedad? Vamos por partes. Primero, podemos caracterizar el museo a través de sus tres funciones básicas: comunicación, investigación y preservación. Son ellas las que legitiman y diferencian el museo de las demás instituciones culturales existentes. Para los alumnos visualizar lo que estábamos hablando, llevamos a la clase para una visita a las áreas de trabajo del Museo de la República: Reserva técnica, archivo, biblioteca, laboratorios, investigación y educativo.

Continuando, Tenemos el museo, actualmente, no sólo como guardián de los testimonios de la humanidad y de su medio ambiente, sino también como agente educador social, un proveedor de servicio. Y como ya decía el viejo guerrero Chacrinha, "quien no se comunica, se trumbica!" Es esencial que los museos sepan comunicarse con sus diferentes públicos, incluido el potencial. Y al contrario de la frase, "he venido a confundir y no para explicar", el museo vino para trabajar en sociedad con la sociedad, generando un proceso reflexivo y contribuyendo así a su mejor desarrollo.

 

La idea tradicional de museo tiene algo de sepultura de preservación

de reliquias de un pasado polémico, pero hoy ya no tenemos un pasado

como él era en el pasado, vivimos un presente incesante con

un futuro que no para no llegar. Por eso el museo ... es maravilloso ...

que va más allá ... él va a la vida brasileña, él estimula nuestro eterno sueño de victorias,

de coraje ... Museo no es para guardar momias es para darnos alegrías de vivir. [4].  

 

Los alumnos sin poder entender lo que estábamos presentando pidieron citar ejemplos de la actuación social del museo. Para ejemplificar lo que estábamos defendiendo en el aula, presentamos la película "Museo de la marea: memorias y (re) existencias". Los alumnos quedaron sorprendidos con la película, pues no pasaba por las cabezas de ellos que pudieran existir museos dentro de las favelas. Varios de los preconceptos de los alumnos fueron destruidos en aquel momento. La institución museo ya no estaba vinculada a los grandes centros urbanos ya grupos sociales de alto poder adquisitivo.

 

• ¿Qué hacer con nuestros museos?


Parafraseando a Carlos Drummond de Andrade, "en medio del camino tenía un MUSEO, tenía un MUSEO en medio del camino", pregunto: ¿Qué hacer con nuestros museos? ¿Con nuestras piedras? Para empezar es necesario reaccionar ante los museos, necesitamos ser activos a ellos y no a los espectadores pasivos. Necesitamos apropiarnos de nuestras piedras y de nuestros museos para que no nos devoren. Podemos pensar los museos como Tiranosaurios-Rex presentes en las calles de las ciudades, listos para devorar, insaciablemente, a todos y todo lo que está a su alrededor.    

               

El profesor Mário Chagas nos recuerda el poder antropofágico del museo, donde "sólo el que está valientemente listo para ser devorado está también en condiciones de saborear el banquete"."Devorar y resignificar los museos, he aquí un desafío para las nuevas generaciones". Bienvenidos a la mesa, el banquete está servido.

Es necesario saber que el museo, el patrimonio, la memoria y la educación tiranizan,

aprisionan, encadenan y esclavizan las miradas incautas e ingenuas.

Es necesario coraje para pensar y actuar a favor, en contra ya pesar del museo,

del patrimonio, de la memoria y de la educación. Hay que afrontarlos con

deseo de resignificación y antropofagia, con el coraje

de los guerreros que están listos para la devoración.

(CHAGAS, 200?. P. 5.)

 

• Consideraciones finales.

 

El ABC del MUSEU fue sólo algunos puntos trabajados, por mí y por el educador Carlos Daetwyler Xavier de Oliveira, las clases del Proyecto Patrimonio Vida y Preservación, desarrollado por la Coordinación de Educación del Museo de la República en asociación con la OSCIP Ser Ciudadano, durante los años 2008 a 2011.

Finalizando, me despido con las palabras de un estudiante de la 7ª serie de la Escuela Municipal de Minas Gerais – Urca - :

 

“El museo para mí

Para mí el museo es como cualquier otro tipo de diversión.

El museo es como cine, internet o un parque.

Crecí yendo al museo prácticamente todo el fin de semana.

Me parece un absurdo cuando conozco a alguien que nunca fue en el museo o

si fue debido a la escuela. Museo es básico.

Nunca haber ido en museo para mí, es como nunca haber visto el mar ...

La gente en general ni piensa en el museo,

es sólo en cine y ordenador. Museo es básico "

(CHAGAS, STUDART, FARIA, ALMEIDA e SOARES, 2009. p. 263).

 

Referencias:

  • BENJAMIN, Walter. Espaços que sucitam sonhos, museu, pavilhões de fontes hidrominerais. Revista do Patrimônio histórico e Artístico Nacional: Museus. Brasília: IPHAN, 2006.

  • Código de Ética Profissional – ICOM. Aprovado na 15ª Assembléia Geral do ICOM realizada em Buenos Aires, Argentina, em 4 de novembro de 1986.   Na 20ª Assembléia Geral realizada  em Barcelona, Espanha,  em  6  de  julho  de  2001,  foi  revisado  e  suas  emendas  foram aprovadas na 21ª Assembléia Geral  realizada em Seul, Coréia do Sul, em 8 de outubro de 2004.

  • CHAGAS, Mário. Museus: o que fazer com os nossos dinossauros? Museália. Rio de Janeiro: JC Editora, 1996.

  • CHAGAS, Mário. No museu com a turma do Charlie Brown. Museália. Rio de Janeiro: JC Editora, 1996.

  • CHAGAS, Mário. Relatório técnico de participação no programa de visitas a museus norte-americanos – Intercambio com a National Gallery de Washington, D.C. Texto cedido pelo autor.

  • CHAGAS, Mario. Museus: Antropofagia da memória e do patrimônio. Revista do Patrimônio histórico e Artístico Nacional: Museus. Brasília: IPHAN, 2006.

  • CHAGAS, Mario; STUDART, Denise; FARIA, Ana Carolina; ALMEIDA, Morgana e SOARES, Newton Fabiano. Imagens do museu: percepções de estudantes do 6° ao 9° ano do ensino fundamental do Estado do Rio de Janeiro. Anais do Museu Histórico Nacional, volume 41. Rio de Janeiro: O Museu, 2009.

  • JABOR, Arnaldo – Museu do Futebol. http://www.youtube.com/watch_popup?v=OmQ9kI7xixQ. Acessado em 29 de setembro de 2008.

  • MALRAUX, André. O Museu Imaginário. Lisboa: Edições 70, 1965.

 

 

[1] Museólogo y Educador del Instituto Brasileño de Museos.

[2]Carlos Datwyler Xavier de Oliveira; Técnico de la Coordinación de Educación del Museo de la República.

[3]Código de Ética Profesional - ICOM. Aprobado en la 15ª Asamblea General del ICOM celebrada en Buenos Aires, Argentina, el 4 de noviembre de 1986. En la 20ª Asamblea General celebrada en Barcelona, España, el 6 de julio de 2001, se revisó y sus enmiendas se aprobaron en la 21ª Asamblea General En Seúl, Corea del Sur, el 8 de octubre de 2004.

[4]JABOR – Museu do Futebol.  http://www.youtube.com/watch_popup?v=OmQ9kI7xixQ. Accedido el 29 de septiembre de 2008.